viernes, 31 de mayo de 2013

HIPERCOLESTEROLEMIA

INTRODUCCIÓN

A las grasas del organismo en general, se las denomina lípidos. Los componentes elementales de los lípidos son los ácidos grasos. La mayoría los puede sintetizar nuestro cuerpo, pero otros tienen que ser aportados desde el exterior, por ello se los llama ácidos grasos esenciales (ácidos linoléico y linólico).  Así los lípidos tienen dos procedencias, una interna, sintetizados por el hígado, otra de aporte exterior, ingeridos en la dieta.


El colesterol es un miembro de la familia de los lípidos  y, a pesar de su mala fama, es necesario para llevar a cabo funciones vitales de nuestro organismo, ya que forma parte de la membrana  de todas las células, es la base de muchas hormonas, como el cortisol, la testosterona o la progesterona, de vitaminas liposolubles como la vitamina D y de las sales biliares.  En resumen no podríamos vivir sin el colesterol.

ORIGEN DE LAS GRASAS DEL ORGANISMO





















Los lípidos son insolubles en el agua , por lo que para su transporte a través de la sangre, se asocian a otros compuestos que son  proteínas, formando las denominadas LIPOPROTEINAS.

La elevación en la sangre del colesterol por encima de los niveles normales recibe el nombre de hipercolesterolemia y está asociada a problemas cardiovasculares.
La elevación del colesterol está determinada en algunos casos por la herencia. En estos casos se habla de "hipercolesterolemia familiar".


Sin embargo la inmensa mayoría de los casos de elevación del colesterol en sangre se debe a la ingesta excesiva de grasas de origen animal, al sedentarismo y a la obesidad.



El colesterol puede estar elevado por:



















El LDL colesterol elevado hace que circule una cantidad excesiva de LDL colesterol por la sangre, que se deposita en las paredes de los vasos, dañándolos y formando una placa de colesterol (ateroma), que se puede romper,  ocluyendo la luz de la arteria y provocando un infarto de miocardio, una trombosis cerebral o la gangrena de las piernas.
El HDL colesterol bajo hace que no se extraiga el exceso de colesterol de las paredes de las arterias, acumulándose en ellas, con un efecto final parecido al de LDL colesterol elevado.

Inicio de formación de una placa de colesterol (ateroma)

  1. Algunas moléculas de colesterol se adhieren al endotelio, una capa muy fina que recubre los vasos, dañado por turbulencias, HTA, hipercolesterolemia, tabaco.
  2. El endotelio alterado, permite el paso de LDL colesterol y monocitos.
  3. Paso de moléculas de LDL colesterol a la capa media de la pared de la arteria y oxidación de las mismas.
  4. Paso de monocitos ó macrófagos (células que, entre otras cosas,  fagocitan, “comen”, la grasa) a la capa media.
Formación de una placa de colesterol (ateroma)
Los monocitos ó macrófagos que han penetrado en la capa media de la arteria fagocitan partículas de LDL colesterol oxidado y se acumulan en esa capa. Algunos monocitos se rompen y sueltan su contenido, LDL colesterol oxidado, que es muy agresivo para la pared de la arteria.


Placa de ateroma  formada
1. Endotelio alterado, cubriendo la placa, que hace prominencia hacia la luz del vaso
2. Gran cantidad de macrófagos cargados de grasa en la capa media de la  pared de la arteria
3. Colesterol oxidado libre, muy dañino, en la capa media de la pared arterial
4. Algunas células musculares libres que han emigrado también a la capa media

Esta placa de colesterol puede romperse, formándose alrededor un coágulo, ocluyendo completamente la luz del vaso, provocando un infarto de miocardio, una trombosis o la gangrena de las piernas.



¿cómo podemos disminuir el colesterol?

  1. Es preciso adoptar una dieta que aporte   las calorías que necesita el organismo. Tomar alimentos que aporten mas calorías que las que se consumen al día, supone que  estas se acumulen en el organismo en forma de grasa.


2. Hacer ejercicio, que ayuda a perder las calorías ingeridas en exceso, hace que descienda
el colesterol “malo” y eleva los niveles de colesterol “bueno”.